En ATECO entendemos que la terapia de conducta está asentada principalmente en dos principios básicos:
1. Lo que pensamos, decimos, sentimos y hacemos es, fundamentalmente, fruto de lo que aprendemos desde que nacemos en el medio social en que crecemos y nos desenvolvemos las personas. En este sentido, todo lo que adquirimos se puede desaprender y reemplazarse por nuevos aprendizajes más adaptativos.
2. La investigación en el campo de la Psicología ha dado lugar a toda una serie de principios teóricos y conocimientos científicos que permiten explicar, predecir y modificar los comportamientos desadaptativos con eficacia y rigor.
Toda terapia que llevamos a cabo comienza con un proceso de EVALUACIÓN de la situación por la que pasa el paciente: recabamos los datos necesarios (sólo los necesarios) para entender el problema, el nivel de habilidades de las personas implicadas, las estrategias utilizadas, historia del problema, delimitamos los factores predisponentes que hacen que el problema se mantenga en el tiempo, etc.
Al proceso de recogida de datos, le sigue una EXPLICACIÓN técnica e hipotética a los problemas planteados. Poniéndo especial énfasis en aquellos factores que facilitan el mantenimiento del problema a lo largo del tiempo.
Sigue la fase de INTERVENCIÓN. Durante esta fase, ponemos en marcha los recursos terapéuticos necesarios para la minimización del malestar de la persona, llevando a cabo un entrenamiento en habilidades para afrontar las situaciones conflictivas.